Los trastornos alimentarios son trastornos médicos y psiquiátricos complejos que pueden causar graves problemas de salud en niños y adolescentes y, lamentablemente, han aumentado mucho durante la pandemia. La línea de ayuda de la Asociación Nacional de Trastornos Alimentarios informó de un aumento del 40% en las llamadas desde marzo de 2020. Aproximadamente el 35% de quienes llamaron tenían entre 13 y 17 años, lo que supone un aumento del 30% respecto a antes de la pandemia.
Busca una evaluación médica
Los trastornos alimentarios pueden causar una amplia variedad de problemas médicos. Si sospechas que tu hijo pueda estar exhibiendo un desorden alimentario, programa una visita con tu médico para asegurarte de que la salud de tu hijo no esté en riesgo inmediato.
Sé honesto y usa frases en “yo”
Sé abierto y honesto sobre tus preocupaciones y céntrate en los hechos. Señala lo que has observado. Por ejemplo, “He notado que dejaste de cenar con nosotros.”
Sé cariñoso, pero firme
Muestra compasión y comprensión escuchando a tu hijo. Pregúntale si tiene sus propios motivos para querer cambiar. Si alguno de los síntomas anteriores está presente, mantente firme en el combate a los comportamientos alimentarios problemáticos y en la necesidad de que tu hijo busque apoyo profesional.
Fomentar la autoestima
Evita comentar sobre el peso o la talla de tu hijo, o sobre el peso y la apariencia física de otros. Cuando hacemos comentarios, aunque pensamos que son positivos, sobre la forma y el peso sin darnos cuenta, transmite el mensaje de que la apariencia de alguien es lo más importante. En su lugar, practica la positividad corporal y la apreciación de cualidades más allá de las apariencias, como la curiosidad y el sentido del humor. Una manera de fomentar una autoestima positiva en los adolescentes es ayudarlos a identificar sus fortalezas y sus metas personales (como lo académico, las actividades que les apasionan o sus valores) para ampliar la forma en que ven su propio valor.
Modelar actitudes y comportamientos saludables
Evita etiquetar los alimentos como “buenos” o “malos”. Permite todos los alimentos en tu casa. Cuando etiquetamos los alimentos como ‘buenos’ o ‘malos’, eso genera culpa y vergüenza, lo que sigue reforzando conductas alimentarias desordenadas. Si usamos una perspectiva donde todos los alimentos son válidos con moderación y equilibrio, fomentamos hábitos de alimentación saludables sin culpa y sin restricciones. Existen diferentes recursos para aprender de nutrición equilibrada. USDA MyPlate in Spanish — MiPlato en español es una página que nos ayuda a entender mejor qué es una nutrición equilibrada y cómo armar un plato saludable.
Busca ayuda profesional
La mayoría de las personas con trastornos alimentarios necesitan ayuda profesional para mejorar. Busca tratamiento con un equipo de profesionales, incluyendo un médico, dietista y psicólogo. Recibir tratamiento oportuno aumenta las posibilidades de recuperación de una persona.
Buscar apoyo profesional no es una señal de debilidad. Los trastornos alimentarios pueden ser muy difíciles de tratar sin apoyo de salud mental. Dependiendo de la gravedad del trastorno, el tratamiento puede incluir una combinación de planes de comida estructurados por un nutricionista, más visitas al médico para estabilizar el peso, supervisión de comidas con el adolescente y trabajar en familia para enfrentar el trastorno alimentario.
Si tu hijo expresa pensamientos sobre querer suicidarse o dice cosas inseguras, o si sospechas complicaciones médicas derivadas de conductas relacionadas con trastornos alimentarios (como desmayos), llama al 911 o lleva a tu hijo al servicio de urgencias más cercano.



