Los síntomas comunes que pueden verse como señales de alerta incluyen:
- Preocupación o ansiedad constante
- Cambios fuertes en el estado de ánimo
- Dificultad para dormir o concentrarse en la escuela
- Sentirse muy triste o desanimado por varios días
Después de un evento difícil, como:
- Mudanzas
- Separaciones familiares
- Pérdidas
- Problemas con amigos
- Estrés constante
Los niños pueden mostrar cambios que afectan su salud emocional y aumentar la necesidad de ayuda.
Usted debe preocuparse si los cambios o síntomas duran por más tiempo o interfieren con la escuela, la familia o las amistades de su hijo. También es importante buscar apoyo profesional si nota un bajo rendimiento escolar, aislamiento, más conflictos en casa, falta de interés en actividades que antes disfrutaban, o dolores físicos frecuentes como dolor de cabeza o estómago.



